FIBROSIS POST QUIRÚRGICA
En el post de hoy vamos a hablar de la fibrosis tras la liposucción. Un par de chicas me preguntaron al respecto en instagram, y la verdad es que tengo para investigar y explicar muchas cosas, así que debido a mi falta de tiempo y a lo densa que puede llegar a ser la información, he pensado en estructurarlo en varias entradas.
Quiero ante todo visibilizar que toda cirugía tiene sus riesgos, vamos a hablar de complicaciones que pueden aparecer y me parece muy importante que se conozcan bien, cuando nos vamos a someter a una cirugía. No quiero asustar a nadie, pero quiero que vaya preparada mentalmente para lo que nos podremos encontrar.
¿Esto quiere decir que la liposucción no es una intervención segura? ¡PARA NADA! Cuando la intervención se realiza por cirujanos plásticos cualificados es una intervención segura, con un índice de satisfacción muy alto por parte de los pacientes. No obstante, claro que existen riesgos inherentes a cualquier intervención quirúrgica y algunos específicos para este tipo de operación.
Las complicaciones más usuales son de índole estético, entre ellas: irregularidades del contorno corporal por una desigual extracción de grasa, fibrosis, edema, seroma y hematomas. La mayoría de estas complicaciones se resuelven con un tratamiento adecuado durante el postoperatorio y sólo en un porcentaje bajo de los casos, será necesario En un mínimo porcentaje de casos en necesario efectuar algún retoque para corregir posibles irregularidades/asimetrías. Un mal resultado estético
Pero hoy me he propuesto hablar de la fibrosis, que es una cicatrización anormal de los tejidos que está formada por la producción excesiva de colágeno, mientras estos tejidos están cicatrizando. Lo que ocurre es que los tejidos periféricos se engrosan y se produce un endurecimiento de la zona. A simple vista, podemos observar una serie de protuberancias (bultos) y endurecimientos al tacto.
Suelen formarse zonas de fibrosis generalmente cerca de las incisiones para la cánula, evidenciándose como zonas duras al tacto. Es habitual que desaparezcan, aunque pueden tardar semanas o meses, pero no siempre es así.
Esta fibrosis puede aparecer por varias causas:
En la prevención de la aparición de fibrosis un pilar fundamental será el Drenaje linfático Manual, tanto durante el previo a la intervención como después. Las sesiones de DLM pre-operatorias son sobre todo importantes en mujeres con insuficiencia venosa o con tendencia a retener líquidos. Las sesiones deben comenzarse al menos dos semanas antes de la liposucción y se recomiendan un mínimo de 4 sesiones. Como digo siempre, esto es una generalización y no debemos ceñirnos a esto, cada caso es individual y habrá que preguntar al profesional qué recomienda en nuestro caso. Con el DLM pre-quirúrgico conseguiremos: - Facilitar la labor del cirujano que se encontrará con un tejido en mejores condiciones con menos presencia de edema en la zona. - Activar el sistema linfático, de manera que pueda trabajar más rápido en los procesos de reconstrucción de tejidos lesionados tras la operación. (Viñas 1998) - También se logra disminuir la ansiedad pre-operatoria ya que el profesional te puede ir informando de cómo se realiza el postoperatorio, dar consejos y se irá creando un vínculo que es muy importante para los momentos habituales de bajón, que se dan tras cualquier cirugía.
Tras la cirugía, el DLM es la técnica principal para acelerar la reabsorción del edema. En este caso la recomendación que encuentro en diferentes estudios es: DLM diario durante la primera semana (mínimo 3 días en esta primera semana). Seguir con 3 sesiones en días intercalados durante la segunda semana y finalmente, continuar con 2 sesiones semanales, hasta que según el caso, se considere necesario. Otra vez, de manera general se recomiendan unas 10-15 sesiones, pero no podemos ceñirnos a esta recomendación, porque cada piel, cirugía, técnica o condición física del paciente es un mundo. Viñas, de nuevo, considera imprescindible su aplicación tras la intervención para drenar el edema ocasionado por la cirugía y así poder evitar complicaciones como la fibroesclerosis subcutanea (que no es otra cosa que la formación de placas duras bajo la piel).
Consultando más autores, se recomienda comenzar al día siguiente el DLM, con el objetivo de reducir el edema y tensión cutánea y así favorecer el descenso de la presión intersticial. Y mirando en la bibliografía y ciñéndome a las técnicas de DLM que yo utilizo en mi práctica como fisio, tanto el método Vodder como el método Leduc han demostrado ser eficaces en la recuperación tras la liposucción. Concretamente, se encuentra que las maniobras de reabsorción de Leduc son de gran utilidad en las liposucciones de la zona trocanterea (que para las que no sepan de anatomía, es la zona de las cartucheras). En cuanto a la técnica de Vodder, los círculos fijos son perfectos para zonas que están muy edematizadas. En cuanto al método Godoy, soy consciente de que es el método que se aplica actualmente y no lo conozco ni estoy formada en ello, así que tengo pendiente investigar y preguntar muchísimo al respecto a las fisios que me van a tratar con este método, tanto en Madrid como en Bilbao.
Los objetivos del DLM en el postoperatorio son:
Quiero ante todo visibilizar que toda cirugía tiene sus riesgos, vamos a hablar de complicaciones que pueden aparecer y me parece muy importante que se conozcan bien, cuando nos vamos a someter a una cirugía. No quiero asustar a nadie, pero quiero que vaya preparada mentalmente para lo que nos podremos encontrar.
¿Esto quiere decir que la liposucción no es una intervención segura? ¡PARA NADA! Cuando la intervención se realiza por cirujanos plásticos cualificados es una intervención segura, con un índice de satisfacción muy alto por parte de los pacientes. No obstante, claro que existen riesgos inherentes a cualquier intervención quirúrgica y algunos específicos para este tipo de operación.
Las complicaciones más usuales son de índole estético, entre ellas: irregularidades del contorno corporal por una desigual extracción de grasa, fibrosis, edema, seroma y hematomas. La mayoría de estas complicaciones se resuelven con un tratamiento adecuado durante el postoperatorio y sólo en un porcentaje bajo de los casos, será necesario En un mínimo porcentaje de casos en necesario efectuar algún retoque para corregir posibles irregularidades/asimetrías. Un mal resultado estético
Pero hoy me he propuesto hablar de la fibrosis, que es una cicatrización anormal de los tejidos que está formada por la producción excesiva de colágeno, mientras estos tejidos están cicatrizando. Lo que ocurre es que los tejidos periféricos se engrosan y se produce un endurecimiento de la zona. A simple vista, podemos observar una serie de protuberancias (bultos) y endurecimientos al tacto.
Suelen formarse zonas de fibrosis generalmente cerca de las incisiones para la cánula, evidenciándose como zonas duras al tacto. Es habitual que desaparezcan, aunque pueden tardar semanas o meses, pero no siempre es así.
Esta fibrosis puede aparecer por varias causas:
1. Necrosis grasa: En los lugares en los que se introduce la cánula podría puede acumular grasa que no se ha llegado a extraer; esta grasa no está vascularizada porque se encuentra está fuera de los adipocitos. Lo que ocurre con ella es que se degenera endureciéndose, hasta que es destruida por los macrófagos. Además de esta grasa pueden acumularse fibras de colágeno desplazadas por la aspiración de la cánula y contribuirán a formar las zonas fibrosas.
2. Organización del edema. Donde ha habido edema o hematoma, pueden producirse cambios degenerativos. Si únicamente se utiliza la presoterapia neumática en el postoperatorio, se puede favorecer el asentamiento de fibrosis en zonas cercanas a los ganglios linfáticos. LA teoría dice que si aplicamos de manera temprana el DLM (Drenaje Linfático Manual), se reduce la organización del edema. Sin embargo la realidad es que la aparición de fibrosis en mayor o menor medida es muy frecuente.
3. Cambios degenerativos en los “túneles”. Las zonas por donde ha pasado la cánula se vacían de grasa y este lugar se ocupa por tejido cicatricial. Este tejido formarse o retraerse en exceso, por lo que la utilización de algunas técnicas pueden ayudar a reducir esta fibrosis en un tiempo menor: ultrasonidos, hipertermia, endermologie... La aplicación de todas estas técnicas y aparatología difiere según la intervención y el estado del tejido. Además exigen una experiencia y conocimientos por parte del profesional que las aplique.
El postoperatorio de la liposucción puede molesto al principio, pudiendo aparecer puntos de dolor muy localizados que suelen desaparecer con el tiempo y "picores" y "cosquilleos", que es posible que se deban a la cicatrización de estos "túneles" que mencionábamos antes. En cuanto a la pérdida de sensibilidad en la piel, es normal durante algunos días y progresivamente se irá recuperando. Habitualmente lo expresan como una sensación de encorchamiento.
El postoperatorio de la liposucción puede molesto al principio, pudiendo aparecer puntos de dolor muy localizados que suelen desaparecer con el tiempo y "picores" y "cosquilleos", que es posible que se deban a la cicatrización de estos "túneles" que mencionábamos antes. En cuanto a la pérdida de sensibilidad en la piel, es normal durante algunos días y progresivamente se irá recuperando. Habitualmente lo expresan como una sensación de encorchamiento.
En la prevención de la aparición de fibrosis un pilar fundamental será el Drenaje linfático Manual, tanto durante el previo a la intervención como después. Las sesiones de DLM pre-operatorias son sobre todo importantes en mujeres con insuficiencia venosa o con tendencia a retener líquidos. Las sesiones deben comenzarse al menos dos semanas antes de la liposucción y se recomiendan un mínimo de 4 sesiones. Como digo siempre, esto es una generalización y no debemos ceñirnos a esto, cada caso es individual y habrá que preguntar al profesional qué recomienda en nuestro caso. Con el DLM pre-quirúrgico conseguiremos: - Facilitar la labor del cirujano que se encontrará con un tejido en mejores condiciones con menos presencia de edema en la zona. - Activar el sistema linfático, de manera que pueda trabajar más rápido en los procesos de reconstrucción de tejidos lesionados tras la operación. (Viñas 1998) - También se logra disminuir la ansiedad pre-operatoria ya que el profesional te puede ir informando de cómo se realiza el postoperatorio, dar consejos y se irá creando un vínculo que es muy importante para los momentos habituales de bajón, que se dan tras cualquier cirugía.
Tras la cirugía, el DLM es la técnica principal para acelerar la reabsorción del edema. En este caso la recomendación que encuentro en diferentes estudios es: DLM diario durante la primera semana (mínimo 3 días en esta primera semana). Seguir con 3 sesiones en días intercalados durante la segunda semana y finalmente, continuar con 2 sesiones semanales, hasta que según el caso, se considere necesario. Otra vez, de manera general se recomiendan unas 10-15 sesiones, pero no podemos ceñirnos a esta recomendación, porque cada piel, cirugía, técnica o condición física del paciente es un mundo. Viñas, de nuevo, considera imprescindible su aplicación tras la intervención para drenar el edema ocasionado por la cirugía y así poder evitar complicaciones como la fibroesclerosis subcutanea (que no es otra cosa que la formación de placas duras bajo la piel).
Consultando más autores, se recomienda comenzar al día siguiente el DLM, con el objetivo de reducir el edema y tensión cutánea y así favorecer el descenso de la presión intersticial. Y mirando en la bibliografía y ciñéndome a las técnicas de DLM que yo utilizo en mi práctica como fisio, tanto el método Vodder como el método Leduc han demostrado ser eficaces en la recuperación tras la liposucción. Concretamente, se encuentra que las maniobras de reabsorción de Leduc son de gran utilidad en las liposucciones de la zona trocanterea (que para las que no sepan de anatomía, es la zona de las cartucheras). En cuanto a la técnica de Vodder, los círculos fijos son perfectos para zonas que están muy edematizadas. En cuanto al método Godoy, soy consciente de que es el método que se aplica actualmente y no lo conozco ni estoy formada en ello, así que tengo pendiente investigar y preguntar muchísimo al respecto a las fisios que me van a tratar con este método, tanto en Madrid como en Bilbao.
Los objetivos del DLM en el postoperatorio son:
• Acelerar la reabsorción de edema y equimosis (hematomas, sin ponernos tan técnicos)
• Eliminar los restos de medicación, anestesia y suero que se han utilizado durante la cirugía.
• Favorecer la regeneración de los capilares y vasos linfáticos dañados.
• Disminuir las molestias y duración del postoperatorio.
• Mejorar el estado de la piel.
• Acelerar la recuperación de los tejidos, la retracción y la sensibilidad de la piel.
• Acelerar la reabsorción de zonas fibrosas por estimulación de macrófagos que mencionábamos antes.
En ocasiones, los pacientes suelen llegar con miedo a la primera sesión de DLM, por que tienen miedo de que resulte doloroso, pero tranquilas, el DLM no debe ser doloroso, ni generar moletias, por muy amoratado y edematizado que nos encontremos el miembro que nos hayamos operado. Es una técnica que nos proporcionará alivio desde la primera sesión. La velocidad de las maniobras es lenta, por lo que ¡Atención! La utilización de maniobras de masaje profundo (amasamientos o fricciones) está totalmente contraindicada durante las primeras semanas por la posibilidad de lesionar vasos linfáticos. Podríamos agravar el edema además de que será doloroso para la paciente. La técnica de ejecución debe ser precisa. Durante la primera semana, la movilización de la piel debe ser mínima, para que la retracción de la piel ocurra de un modo correcto. Esto ocurre porque durante la liposucción se pueden dañar los vasos linfáticos, así como las uniones de la piel con las estructuras subyacentes y si se moviliza la piel de manera precoz, se podría dificultar la correcta regeneración linfática y la creación de enlaces que unan la piel. Un exceso de puede producir una mayor flacidez.
Además del DLM, podemos complementar las sesiones de tratamiento con crioterapia (aplicación de frío). Algunos cirujanos plásticos recomiendan la aplicación de crioterapia durante las 48 horas posteriores a la intervención. Recordar siempre, por favor aplicar una toalla entre el frío y la piel para evitar quemaduras por frío.
También podríamos utilizar la presoterapia, que es un buen complemento si se utiliza de forma racional y siempre y cuando el cirujano la autorice. Será mejor la utilización de equipos programables en los que se pueda regular la presión por segmentos, ya que la localización y extensión del edema puede variar mucho. La presoterapia será siempre de baja intensidad con una presión inferior a los 40 mm Hg. La presoterapia NUNCA debe sustituir al DLM, ya que esta máquina facilita la reabsorción de la fracción hídrica del edema (sobre todo a nivel venoso), pero no la fracción proteica. En consecuencia, si solo utilizamos la máquina de presoterapia, podemos aglutinar la fibrosis en la zona más proximal cerca de los ganglios.
También tenemos la opción de utilización de la hipertermia para la reabsorción del edema y reducción de la fibrosis.
Será además de vital importancia el uso de cosméticos hidratantes para evitar la descamación de la piel. Entre la bibliografía he encontrado el uso de cremas con efecto calor que provocan hiperemia (enrojecimiento de la piel) en los tejidos superficiales, aumentando el metabolismo y parece que podría ayudar en esta fibrosis. Propongo preguntar al respecto al cirujano y al fisioterapeuta con el que estéis en tratamiento.
El tratamiento de la fibrosis cutánea depende de muchos factores como la genética, edad, estado físico previo a la cirugía, elasticidad de la piel, zona de cirugía. Pero como hemos visto, podemos tomar una serie de medidas para reducir las posibilidades de aparición, sobre todo en pieles más jóvenes que cuenten con una buena elasticidad de la piel.
¿Y si me ha aparecido fibrosis después de la liposucción? Continúo con la búsqueda de información y estudios científicos. Me gusta daros una información evidenciada y aunque no lo parezca, este texto que estás leyendo me ha llevado horas entre la búsqueda y la redacción. No me importa, porque me encanta investigar, pero quiero haceros ver que no nos podemos fiar de lo que dice una influencer en la televisión, porque nos está hablando de su caso concreto. Pregunta siempre a profesionales y si puede ser que estén especializados en el campo en el que te vas a tratar.
Pronto un nuevo post. Espero que te haya gustado.
Házmelo saber en los comentarios y comparte esta información en tu cuenta de instagram para que llegue a la máxima gente posible.
En ocasiones, los pacientes suelen llegar con miedo a la primera sesión de DLM, por que tienen miedo de que resulte doloroso, pero tranquilas, el DLM no debe ser doloroso, ni generar moletias, por muy amoratado y edematizado que nos encontremos el miembro que nos hayamos operado. Es una técnica que nos proporcionará alivio desde la primera sesión. La velocidad de las maniobras es lenta, por lo que ¡Atención! La utilización de maniobras de masaje profundo (amasamientos o fricciones) está totalmente contraindicada durante las primeras semanas por la posibilidad de lesionar vasos linfáticos. Podríamos agravar el edema además de que será doloroso para la paciente. La técnica de ejecución debe ser precisa. Durante la primera semana, la movilización de la piel debe ser mínima, para que la retracción de la piel ocurra de un modo correcto. Esto ocurre porque durante la liposucción se pueden dañar los vasos linfáticos, así como las uniones de la piel con las estructuras subyacentes y si se moviliza la piel de manera precoz, se podría dificultar la correcta regeneración linfática y la creación de enlaces que unan la piel. Un exceso de puede producir una mayor flacidez.
Además del DLM, podemos complementar las sesiones de tratamiento con crioterapia (aplicación de frío). Algunos cirujanos plásticos recomiendan la aplicación de crioterapia durante las 48 horas posteriores a la intervención. Recordar siempre, por favor aplicar una toalla entre el frío y la piel para evitar quemaduras por frío.
También podríamos utilizar la presoterapia, que es un buen complemento si se utiliza de forma racional y siempre y cuando el cirujano la autorice. Será mejor la utilización de equipos programables en los que se pueda regular la presión por segmentos, ya que la localización y extensión del edema puede variar mucho. La presoterapia será siempre de baja intensidad con una presión inferior a los 40 mm Hg. La presoterapia NUNCA debe sustituir al DLM, ya que esta máquina facilita la reabsorción de la fracción hídrica del edema (sobre todo a nivel venoso), pero no la fracción proteica. En consecuencia, si solo utilizamos la máquina de presoterapia, podemos aglutinar la fibrosis en la zona más proximal cerca de los ganglios.
También tenemos la opción de utilización de la hipertermia para la reabsorción del edema y reducción de la fibrosis.
Será además de vital importancia el uso de cosméticos hidratantes para evitar la descamación de la piel. Entre la bibliografía he encontrado el uso de cremas con efecto calor que provocan hiperemia (enrojecimiento de la piel) en los tejidos superficiales, aumentando el metabolismo y parece que podría ayudar en esta fibrosis. Propongo preguntar al respecto al cirujano y al fisioterapeuta con el que estéis en tratamiento.
El tratamiento de la fibrosis cutánea depende de muchos factores como la genética, edad, estado físico previo a la cirugía, elasticidad de la piel, zona de cirugía. Pero como hemos visto, podemos tomar una serie de medidas para reducir las posibilidades de aparición, sobre todo en pieles más jóvenes que cuenten con una buena elasticidad de la piel.
¿Y si me ha aparecido fibrosis después de la liposucción? Continúo con la búsqueda de información y estudios científicos. Me gusta daros una información evidenciada y aunque no lo parezca, este texto que estás leyendo me ha llevado horas entre la búsqueda y la redacción. No me importa, porque me encanta investigar, pero quiero haceros ver que no nos podemos fiar de lo que dice una influencer en la televisión, porque nos está hablando de su caso concreto. Pregunta siempre a profesionales y si puede ser que estén especializados en el campo en el que te vas a tratar.
Pronto un nuevo post. Espero que te haya gustado.
Házmelo saber en los comentarios y comparte esta información en tu cuenta de instagram para que llegue a la máxima gente posible.
Gracias por tu trabajo. Se nota muchisimo tu enfoque profesional, con método de investigación científica, cosa que es de agradecer. Sigue así que estás aportando mucho con este perfil de paciente-profesional
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